Mundo de cartón
No era el frío lo que apretaba sus prendas,
la escasez económica no era excusa,
la cotidianidad pesaba en sus vidas,
marcas en su piel de modas diseñadas y efímeras.
Apenas un sutil rastro de amor en su cuerpo,
surcos desviados a ninguna orilla firme.
Costumbre del no permitir,
sentir el calor del poder,
acomodarse en un buen trabajo,
un buen proyecto de sociabilidad burlesca
y un buen iphone.
Lo demás no importa,
se puede vivir con miserias estancadas,
comida basura
pensamientos basura,
emociones olvidadas,
quizás mañana,
hoy no me apetece mirarte,
mirarme aún menos.
Actos ilustrados por pensadores juquetones.
El sol no calienta las venas,
ropas de cartón
para gente con alma acartonada.
No sentir es igual a ser fuerte,
pisar las calles de asfalto sucio
para pisar almas y ascender
en el reino del estatus social.
Un reino tan frágil,
que todos sus moradores desaparecen
cuando menos te lo esperas,
y más necesitas.
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